Los perros no solo se alimentan de comida. Para que su felicidad sea plena, su espíritu necesita del cariño de los seres humanos. ASí se puede comprobar en la espectacular transformación de dos canes abandonados que fueron rescatos el pasado mes de julio. En tan solo dos meses han pasado de ser dos esqueletos andantes y tristes a ser unos animales joviales. La imagen habla por sí sola: