Este perro preferiría que sus dueños leyesen alguna que otra novela mientras suene de fondo algo de música clásica. Pero no, estos desaprensivos eran unos grandes seguidores de MYHYV y Sálvame de Luxe. La venganza del perro era solo cuestión de tiempo. Y el mando del televisor fue el que pagó el pato. Lejos de demostrar culpabilidad, observa el rostro del can, satisfec...
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