martes, 22 de diciembre de 2015

Los expertos creen que Rivera no aguantará hasta el lunes sin que se le caigan los dos huevos y un ojo

El hecho de que los perros comiencen a ladrar incluso cuando Albert Rivera se encuentra a más de siete manzanas de distancia, la elegante pero reveladora cojera que empieza a padecer y el fétido olor que desprenden la mayoría de sus verbos irregulares desde la tarde del viernes hacen sospechar a los taxidermistas que el líder de Ciudadanos estaría descomponiéndose molecularmente.

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noticia original (rokambol.com)