La perra de Corea del Sur tenía que ser sacrificada para consumir su carne pero al final la abandonaron moribunda y logró sobrevivir.El relato de Chi Chi es de los que terminan felizmente, pero esconde momentos duros y de sufrimiento por los que ningún ser vivo- humano o animal- merecería pasar nunca. Por suerte, una vez más, se ha demostrado que no hay mejor antídoto para la supervivencia que las ganas de vivir.
etiquetas: perro, labrador, patas, amputadas, chi chi
noticia original (www.lavanguardia.com)