Atavismo de 4 patas Cuando vemos delfines, orcas o ballenas con sus enormes cuerpos y su tremenda facilidad para moverse en el agua, se necesita un auténtico acto de fe para convencernos de que no son ningún tipo de pez, sino un mamífero de sangre caliente como lo podemos ser nosotros, los perros o las vacas. No obstante esta dificultad, la realidad es que lo son,...
Ir a anotación original