Hace unos años, cuando era muy pequeño, mis padres decidieron llevarme por primera vez de vacaciones con ellos en lugar de dejarnos a mi perro y a mí con los abuelos, como siempre habían hecho. A mitad del viaje detuvieron el coche y me obligaron a bajar y abandonar al perro en un descampado, sin importarles lo mucho que lloré porque no quería hacerlo. Han pasado 15 añ...
Ir a anotación original