Tengo que reconocer que gran parte de mi infancia se ha caracterizado por estar siempre cerca de todo tipo de animales. Los perros, por ejemplo, han sido una constante, aunque tampoco me he alejado de otras especies como burros, caballos, tortugas o peces. Esta variedad ha provocado en mí un pensamiento muy curioso: ¿tiene algo que ver el estar cerca de animales...
Ir a anotación original