Casrse es un negocio ruinoso: el banquete, los vestidos, las arras, la luna de miel, el fotógrafo... Por todo hay que pagar y no precisamente poco. Y quizás por ello Addie y Marshall Burnette, una pareja estadounidense quiso ahorrarse unos dólares contratando como cámara a su precioso perra, una husky llamada Ryder.